Blog católico acerca de la Historia del Cristianismo, en relación con temas actuales.
No es poca cosa lo que esta noche santa celebramos. ¡Dios hecho hombre! Nunca pudimos imaginar algo semejante. El hombre, perdido, es encontrado por su Padre, que sale a su encuentro. Consideró que no tenía otra forma de salvarnos; si quería sacar del lodazal en el que el hombre se encontraba, no le cabía otra cosa que mandar a su Hijo, Dios verdadero de Dios verdadero, para que cargara con nuestras culpas, reconciliándonos con Él. ¡Aquí está el hombre! Ya nada volverá a ser como antes, porque el hombre ha sido redimido; Él es nuestro Redentor.
La figura del redentor o goel era importantísima en la antigua cultura judía. De trataba de encargado de lograr el rescate de alguien que se encontraba cautivo. Debía ser una persona que mantuviera vínculos familiares con el preso; por eso Abraham se encarga de liberar a su sobrino Lot, como nos cuenta el Génesis. ¡Nos damos cuenta de por qué Dios se hizo hombre para salvarnos! Si quería ser nuestro Redentor, nuestro goel, debía hacerse hermano del hombre, miembro de nuestra familia. Así puede redimirnos; y pagó un alto precio por nuestro rescate. Esta noche empieza esta bella historia de amor, con el nacimiento de Cristo desde el seno de la Virgen María, nuestra Madre. ¡¡¡Feliz Navidad a todos, hermanos; que la Luz de Cristo ilumine vuestras vidas!!!