Blog católico acerca de la Historia del Cristianismo, en relación con temas actuales.
Hay autores, incluso algún historiador de reconocido prestigio, que de una forma ciertamente ligera, al menos eso pienso yo, y lo digo con el máximo de los respetos, opinan que el devenir de Europa, y por ende del mundo, hubiera sido más positivo si en aquellas famosas Guerra Púnicas los vencedores hubieran sido los cartagineses en lugar el Imperio Romano. Fueron tres guerras, y se extendieron desde el 264 al 146 a.C.
Es evidente que el Imperio Romano tenía muchos defectos. Pero si la civilización europea occidental llegó a ser lo que fue (y no me refiero a nuestra actual Europa apóstata del Cristianismo) fue gracias al legado clásico grecoromano y al Cristianismo; también tuvo mucha influencia la Revolución Francesa, pero pienso que ésta aportó más elementos negativos que positivos (individualismo, racionalismo que aparta lo religioso del mundo público -¡ése Dios del Deísmo, tan lejano al hombre, como diría el gran teólogo navarro don José Antonio Sayés!-). Fue el Imperio Romano el que nos legó una lengua moderna, una legislación actualizada, y un territorio que ya vivía con la esperanza que da el Cristianismo. ¿Y qué diremos de la institucionalización del sacrificio humano llevada a cabo por los cartagineses?
Pensemos un poco, por favor, y demos gracias a la Divina Providencia.