Blog católico acerca de la Historia del Cristianismo, en relación con temas actuales.
Vamos a proceder hoy a explicar el significado que puede tener para los cristianos el uso de la herradura como adorno navideño en nuestros hogares, bien sea colgando del árbol, o de la puerta de la casa. Como tantos otros símbolos de estas fechas, la herradura tiene un origen posiblemente pagano. El hierro siempre ha sido un metal muy bien visto, muy útil, y desde antiguo se le otorgaba muchos atributos sobrenaturales. Evidentemente, aunque las herraduras de hierro fueran consideradas como benéficas por lo dicho anteriormente, no es por esto que los cristianos usamos éste objeto como adorno en época de Navidad. Digamos que posiblemente se dio un proceso de "cristianización", como ocurrió con muchas otras costumbres paganas. En este sentido, la leyenda dice que San Dunstan, arzobispo de Canterbury durante el siglo X, había trabajado como herrero en el pasado. Una vez se le presentó el Demonio, y le pidió que le pusiera una herradura en uno de sus pies; el santo británico lo engañó, y después de responderle afirmativamente a su petición, asió con sus tenazas ardiendo la nariz de Satanás. Éste, desesperado por el dolor, pidió por favor que lo soltara, a lo que accedió San Dunstan, pero sólo bajo la condición de que no entrara nunca en los hogares que tuvieran una herradura; el Diablo aseguró que así haría, y desde entonces tuvo que abandonar la idea de "atacar" las casas que contaran con una herradura.
Como podemos observar, podemos sacar mucho jugo de estas antiquísimas tradiciones católicas, incluso a la hora de educar a nuestros hijos en la fe. El problema que yo veo en todas estas antiguas costumbres paganas que fueron luego cristianizadas por la Iglesia, es que hoy día nadie entiende el significado de estos símbolos, y cuando son usados, se les suele atribuir otro tipo de interpretación, o se ignora directamente, y se ve como un simple adorno gracioso. Por eso, mi humilde consejo sería que está muy bien usar todo este tipo de objetos cargados de símbología cristiana, pero siempre que seamos conscientes de porqué lo empleamos, enseñemos el significado que posee dentro de nuestra fe a los que lo desconocen, empezando por nuestros pequeños, y sólos si lo hacemos acompañar de un Belén, ya sea grande o chico, ya que éste porta un mensaje tan explícito, que resulta perfecto para testimoniar nuestra fe católica, para educar a los más pequeños de la casa, y expresar nuestra alegría por el Nacimiento del Hijo de Dios.
¡Que la inminente venida de Nuestro Señor nos llene de alegría y esperanza hermanos! Tan sólo Él puede dar sentido a nuestra existencia. ¡¡Feliz Navidad a todos!!
Fuentes:
Burgueño, José Manuel; El libro de la Navidad; Luna Books, (sin lugar de edición), 2008.